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Producción mundial de molibdeno en 2024: un pilar para la transición energética

El molibdeno puede no ser un nombre familiar para muchos, pero este versátil metal desempeña un papel crucial en la economía moderna y la innovación energética miningvisuals.com. Gracias a su capacidad para mejorar la dureza, la resistencia al calor y la corrosión del acero, el molibdeno se ha vuelto indispensable en aplicaciones exigentes que van desde aleaciones especiales para infraestructura y transporte, hasta catalizadores en procesos industriales miningvisuals.com. En el contexto actual de transición hacia energías limpias, el molibdeno emerge como un héroe silencioso: un elemento estratégico que refuerza las tecnologías verdes y cuyos patrones de producción global merecen atención.

¿Qué es el molibdeno y cuáles son sus usos principales?

El molibdeno (símbolo Mo) es un metal de transición plateado y muy duro, conocido por tener uno de los puntos de fusión más altos (2623 °C) entre todos los elementos es.wikipedia.orges.wikipedia.org. Industrialmente se utiliza en pequeñas proporciones como aleante en aceros y fundiciones para mejorar sus propiedades mecánicas y químicas es.wikipedia.org. Incluso con adiciones del 2% de Mo, un acero inoxidable puede volverse mucho más resistente a la corrosión (por ejemplo, en ambientes marinos) y tener mayor tenacidad es.wikipedia.org. En otras palabras, agregar molibdeno a las aleaciones produce aceros más fuertes, duraderos y capaces de resistir condiciones extremas.

Las propiedades únicas del molibdeno —alta resistencia, estabilidad a elevadas temperaturas y protección contra la corrosión— se traducen en una amplia gama de usos industriales miningvisuals.com. A continuación, se resumen sus aplicaciones más destacadas:

  • Aleaciones de acero de alta resistencia: El molibdeno se añade a aceros estructurales, inoxidables y superaleaciones para mejorar su dureza y estabilidad. Esto es crucial en sectores como la construcción, la fabricación de automóviles (incluidos vehículos eléctricos) y la aeronáutica, donde se requieren materiales que soporten condiciones extremas sin fallar miningvisuals.comminingvisuals.com. Por ejemplo, aceros aleados con molibdeno se usan en componentes de motores y chasis que deben ser livianos pero ultra resistentes.

  • Aplicaciones energéticas e industriales: Gracias a su tolerancia al calor y a los entornos corrosivos, el molibdeno es esencial en infraestructura de energía. Aleado en aceros para oleoductos y gasoductos, plantas de energía e incluso en componentes internos de reactores nucleares, ayuda a que estos sistemas resistan altas temperaturas y químicos agresivos sin degradarse miningvisuals.com. Esto prolonga la vida útil de equipos críticos como turbinas, generadores y contenedores de reacción.

  • Catalizadores y electrónica: En forma de compuestos, el molibdeno participa en numerosas aplicaciones químicas y de alta tecnología. Catalizadores a base de molibdeno son indispensables en la refinación de petróleo (por ejemplo, en la eliminación de azufre del combustible) miningvisuals.com. Asimismo, el molibdeno se encuentra en contactos eléctricos, semiconductores y lubricantes sólidos. Su combinación de conductividad y resistencia lo hace valioso en componentes electrónicos especializados donde se requieren materiales estables bajo estrés térmico miningvisuals.com.

En resumen, más del 80% del molibdeno se consume en aleaciones metálicas, principalmente aceros, aportándoles fortaleza, resistencia al desgaste y a la corrosión pubs.usgs.gov. El resto encuentra uso en industrias químicas (pigmentos, catalizadores) y otras aplicaciones de nicho. Estas características han llevado a varios países a reconocer al molibdeno como mineral crítico estratégico, fundamental para sectores industriales prioritarios. Por ejemplo, Australia recientemente lo agregó a su lista de minerales críticos, uniéndose a EE. UU. y Canadá en reconocer su importancia estratégica miningvisuals.com. No cabe duda de que, aunque discreto, el molibdeno es un soporte clave de la industria moderna.

Un metal clave para la energía y las tecnologías limpias

El vínculo entre el molibdeno y la transición energética hacia fuentes limpias es profundo. A medida que el mundo apuesta por tecnologías bajas en carbono —como la eólica, la solar, la nuclear o la movilidad eléctrica— la demanda de materiales que las habiliten se dispara. En este contexto, el molibdeno juega un rol insustituible al garantizar que las infraestructuras energéticas sean más eficientes, resistentes y duraderas databridgemarketresearch.comdatabridgemarketresearch.com.

Turbinas eólicas: Cada aerogenerador moderno de gran escala requiere cientos de toneladas de acero en su torre y sus componentes principales opportimes.com. Para soportar vientos intensos, ambientes salinos (en el caso de parques eólicos marinos) y décadas de operación, ese acero debe ser de altísima calidad. Aquí es donde interviene el molibdeno: aleado en el acero de las torres, mejora su resistencia estructural y su vida útil en ambientes expuestos opportimes.com. De hecho, mezclado con cromo, el molibdeno permite obtener aceros inoxidables resistentes al agua de mar; con apenas un ~2% de Mo, los aceros soportan la corrosión en condiciones marinas que destruirían otros metales es.wikipedia.org. Así, el molibdeno asegura que las turbinas eólicas sigan girando año tras año con mínimos mantenimientos, contribuyendo a una energía eólica más confiable y rentable.

Energía solar: En las tecnologías solares también encontramos la huella del molibdeno. Algunos paneles solares de película delgada (como los de tipo CIGS) utilizan capas delgadas de molibdeno como contacto o electrodo debido a su excelente conductividad y estabilidad química databridgemarketresearch.com. Además, las estructuras de soporte de los paneles solares deben resistir intemperie durante décadas; los aceros galvanizados y aleados con pequeñas porciones de molibdeno ayudan a prevenir la corrosión, garantizando la integridad de las instalaciones solares a largo plazo databridgemarketresearch.com. En suma, el molibdeno mejora la eficiencia y durabilidad tanto de los componentes activos (celdas solares) como de los estructurales en sistemas fotovoltaicos.

Nuclear y generación eléctrica: Las plantas nucleares y térmicas también dependen de materiales robustos. Aleaciones especiales conteniendo molibdeno se emplean en circuitos de vapor, intercambiadores de calor y elementos internos de reactores por su capacidad de aguantar temperaturas extremas y radiación sin deformarse ni corroerse miningvisuals.com. En entornos nucleares, donde la confiabilidad de los materiales es crítica para la seguridad, el molibdeno aporta confianza. Igualmente, en centrales termoeléctricas (por ejemplo, de biomasa o gas) se usan aceros con Mo en turbinas y calderas para resistir gases calientes y presiones elevadas. Podemos decir que el molibdeno es un ingrediente oculto que mantiene funcionando los engranajes de la generación de energía con altos estándares de seguridad.

Transporte eléctrico y vehículos: En la industria automotriz, incluyendo la electromovilidad, el molibdeno contribuye a vehículos más ligeros y eficientes. Los coches eléctricos (EVs) requieren chasis y carrocerías robustas pero livianas para compensar el peso de las baterías; muchos fabricantes usan aceros avanzados de alta resistencia (que contienen molibdeno) en estructuras de seguridad y componentes del motor eléctrico miningvisuals.com. Estos aceros molibdenados permiten reducir espesores y peso sin comprometer la integridad, mejorando la autonomía de los EV al tiempo que garantizan seguridad en choques. Por otro lado, en los sistemas eléctricos de los vehículos, el molibdeno aparece en pequeñas cantidades en contactos y circuitos de control que deben operar bajo corrientes elevadas sin degradación. A medida que los EVs proliferan, cada coche lleva consigo un aporte indirecto de molibdeno en sus “huesos de acero” e incluso en el sistema de carga (infraestructuras de carga rápida con componentes resistentes al calor).

Hidrógeno verde: Mirando hacia el futuro, el molibdeno podría ser un facilitador clave en la economía del hidrógeno. La producción de hidrógeno verde vía electrólisis del agua requiere catalizadores eficientes y asequibles para separar el H₂O en H₂ y O₂. Aquí, compuestos de molibdeno están destacándose como alternativa al platino. Investigaciones recientes han desarrollado electrodos de disulfuro de molibdeno (MoS₂) soportados en grafito capaces de catalizar la electrólisis casi con la eficacia del platino, pero a una fracción de su costo europapress.es. Este avance significa que en el futuro cercano, los electrolizadores de hidrógeno podrían usar catalizadores de molibdeno (mucho más abundante que los metales preciosos) para abaratar y escalar la producción de hidrógeno verde europapress.es. Además, en pilas de combustible, algunos diseños experimentales incorporan Mo en electrodos para mejorar su durabilidad. En paralelo, desde hace décadas ya se emplean catalizadores de óxidos de molibdeno en la producción industrial de hidrógeno a partir de gas (vía reformado); ahora esa experiencia se vuelca a procesos limpios. Todo esto conecta al molibdeno con la visión de un futuro energético descarbonizado: estará presente tanto en generar la energía limpia (renovables, hidrógeno) como en aprovecharla (vehículos eléctricos, redes resistentes).

En suma, el molibdeno se ha vuelto esencial para la transición energética porque garantiza que las tecnologías limpias funcionen de manera confiable y prolongada. Sus aportes van desde prolongar la vida útil de un aerogenerador offshore, hasta abaratar la obtención de hidrógeno verde. No es de extrañar que la demanda de molibdeno haya ido en aumento en la última década, reflejando el auge de los sectores de energía, infraestructura y alta tecnología que dependen de él miningvisuals.com. La búsqueda global por fuentes de energía más limpias (eólica, solar, nuclear, hidrógeno) ha revalorizado a este metal “discreto”, al punto que la producción mundial de molibdeno creció alrededor de un 6% en 2024 con respecto al año anterior miningvisuals.com, marcando la necesidad de reforzar su suministro para sostener el impulso de la transición energética.

Panorama de la producción mundial de molibdeno (2024)

 Infografía – Producción minera estimada de molibdeno por país en 2024 (datos del USGS). China domina claramente la oferta global, seguida por Perú y Chile, mientras que otros productores relevantes completan el panorama.

Según datos del Servicio Geológico de EE. UU. (USGS), la producción minera mundial de molibdeno alcanzó unas 260.000 toneladas en 2024, lo que representa un incremento de alrededor del 6% en comparación con 2023 miningvisuals.compubs.usgs.gov. Este crecimiento refleja la robusta demanda descrita anteriormente en sectores de energía e industria. La distribución geográfica de esa producción, sin embargo, está altamente concentrada en unos pocos países (ver infografía arriba). En 2024, China se consolidó como el líder absoluto, con una producción estimada en torno a 110.000 toneladas, aproximadamente el 42% del total mundial pubs.usgs.gov. Le sigue a cierta distancia un segundo pelotón de naciones mineras encabezado por Perú (cerca de 41.000 toneladas) y Chile (aprox. 38.000 toneladas) pubs.usgs.gov. Juntos, estos tres países aportaron casi 3/4 de la producción global del año, subrayando su peso crítico en la cadena de suministro de molibdeno.

Otros productores importantes incluyen a Estados Unidos (~33.000 t) y México (~17.000 t) miningvisuals.com, que junto con China, Perú y Chile completan el Top 5 y representan la mayor parte de la oferta molibdénica del planeta. También contribuyen en menor escala países como Armenia, Irán, Mongolia, Canadá y Rusia, entre otros miningvisuals.com. No obstante, la preeminencia de China y Latinoamérica en este mercado es evidente: China por sí sola produce casi lo mismo que el resto del mundo combinado, y si sumamos la producción de Perú, Chile y México, Latinoamérica emerge como un bloque proveedor de primer orden.

Vale la pena destacar el sorpasso minero que ocurrió en 2024 entre Chile y Perú. Históricamente, Chile había ostentado el segundo lugar mundial en producción de molibdeno (impulsado por sus grandes minas de cobre que extraen molibdeno como subproducto). Sin embargo, Perú experimentó un fuerte aumento en su producción, alcanzando 41 mil toneladas y desplazando a Chile al tercer lugar pubs.usgs.gov. Este cambio se atribuye a inversiones en expansión de capacidades en yacimientos peruanos y una mayor extracción de molibdeno asociado al cobre, mientras que Chile tuvo un leve descenso en su output anual. En cualquier caso, ambos países andinos mantienen una participación muy significativa y se perfilan como actores fundamentales para satisfacer la demanda global en los próximos años.

El mapa productivo de 2024 reafirma que el molibdeno proviene principalmente de regiones con grandes depósitos minerales. En muchos casos, el molibdeno no se explota en minas dedicadas exclusivamente a él, sino que aparece acompañando a otros metales, sobre todo al cobre. De hecho, la mayoría del molibdeno mundial se obtiene de depósitos porfíricos de cobre donde el Mo está presente como subproducto valioso pubs.usgs.gov. Esto explica por qué países líderes en cobre (China, Chile, Perú, México, EE. UU.) también encabezan la producción de molibdeno. Esta interdependencia con el cobre hace que la oferta de molibdeno pueda fluctuar según los ciclos del mercado cuprífero: cuando las minas de cobre aumentan su producción, suele incrementarse el molibdeno recuperado, y viceversa. A pesar de estas variables, las cifras de 2024 muestran un suministro suficiente a nivel global, con recursos geológicos abundantes estimados en decenas de millones de toneladas de molibdeno en la corteza terrestre pubs.usgs.gov. El desafío hacia adelante no es tanto la escasez absoluta del elemento, sino cómo gestionar su producción de forma estable y sostenible, dada la concentración geográfica en unos pocos países.

China, Perú y Chile: líderes de producción y su relevancia estratégica

Que China, Perú y Chile sean los mayores productores de molibdeno no es una casualidad geológica únicamente, sino también el resultado de tendencias industriales y estratégicas. Cada uno juega un papel distinto en la cadena de suministro, pero los tres son fundamentales para el futuro de este metal crítico. Analicemos por qué su liderazgo es tan relevante de cara a las próximas décadas:

  • China: dominancia y consumo interno. China produjo ~110 mil toneladas de molibdeno en 2024, cerca del 45% de la producción mundial pubs.usgs.gov. Esta posición dominante le otorga una gran influencia sobre la disponibilidad y precio del molibdeno. Además de ser el mayor productor, China es también el principal consumidor, utilizando gran parte de su molibdeno internamente en su vasto sector siderúrgico y manufacturero. Las acerías chinas demandan molibdeno para fabricar aceros de alta especificación destinados a infraestructuras, maquinaria, vehículos y equipamiento energético. Esto implica que China exporta relativamente poco molibdeno comparado con su producción, pues su propio mercado absorbe la mayor parte. Por otro lado, en años recientes China ha endurecido sus regulaciones ambientales mineras, haciendo más exigente la obtención de permisos y la operación de minas pubs.usgs.gov. Muchos productores chinos de molibdeno han enfrentado dificultades por estas normas, que buscan reducir la contaminación y degradación ambiental pubs.usgs.gov. Si bien esto podría limitar el crecimiento de la oferta china, también impulsa mejoras tecnológicas en minería y procesamiento más limpio. Dada su hegemonía, cualquier cambio en la producción china (ya sea por políticas ambientales, decisiones comerciales o fluctuaciones de demanda interna) se siente a nivel global. De cara al futuro, la dependencia mundial en el molibdeno chino plantea riesgos potenciales de suministro: diversificar las fuentes o mantener inventarios estratégicos puede ser prudente para consumidores industriales fuera de China.

  • Perú: crecimiento y potencial en ascenso. El caso de Perú es notable: en 2024 logró aproximadamente 41 mil toneladas de molibdeno pubs.usgs.gov, superando por primera vez a Chile. Perú ha escalado su producción gracias a la expansión de grandes operaciones mineras como Cerro Verde, Antamina o Las Bambas, donde el molibdeno es coproducto de la extracción de cobre. Inversiones en mejora de recuperaciones y ampliación de plantas permitieron a Perú aumentar su producción de Mo en torno a un 20% respecto al año anterior, consolidando su posición mundial. Perú cuenta con importantes reservas geológicas (alrededor de 1,9 millones de toneladas de Mo según el USGS pubs.usgs.gov), lo que le da holgura para mantener e incluso incrementar su oferta en el futuro. Su ventaja radica en poseer yacimientos polimetálicos de clase mundial en los Andes, explotados por compañías de alcance global que aplican tecnología moderna. Además, como país minero con larga tradición, Perú ofrece un entorno propicio (aunque no exento de retos sociales) para el desarrollo de proyectos. La relevancia de Perú en la cadena de suministro de molibdeno va en aumento: proporciona una fuente importante fuera de Asia, diversificando la oferta mundial. Para las industrias occidentales, el molibdeno peruano (y chileno) es particularmente estratégico, ya que reduce la dependencia de la producción china. En resumen, Perú se perfila como un pilar del suministro futuro, con capacidad de responder a la creciente demanda siempre que continúe desarrollando sus recursos de manera sostenible y manejando las relaciones con las comunidades locales de manera responsable.

  • Chile: tradición minera y liderazgo técnico. Chile produjo cerca de 38 mil toneladas de molibdeno en 2024 pubs.usgs.gov, ligeramente por debajo de Perú pero manteniéndose en el podio global. Chile ha sido históricamente sinónimo de minería de cobre, y en consecuencia uno de los mayores productores de molibdeno por décadas (llegó a liderar el #2 mundial en varios años pasados). Empresas como Codelco extraen grandes volúmenes de molibdeno de sus minas de cobre (p. ej., Chuquicamata, Andina, El Teniente), y además Chile alberga a Molymet, la principal procesadora de molibdeno refinado del mundo. Esto significa que Chile no solo extrae el mineral, sino que agrega valor produciendo derivados como ferromolibdeno, óxidos y productos químicos de Mo para la exportación codelco.commolymet.com. El país cuenta con ~1,4 millones de toneladas en reservas de molibdeno pubs.usgs.gov, suficiente para muchas décadas de producción acoplada a la minería cuprífera. La relevancia de Chile en esta cadena crítica no se mide solo en tonelaje, sino en know-how y estabilidad: es un proveedor confiable, con marcos legales claros, mano de obra calificada y un fuerte compromiso con la minería responsable. En efecto, Chile ha emprendido iniciativas de minería sostenible que incluyen el uso creciente de energías renovables en faenas mineras, la utilización de agua de mar desalinizada en vez de agua fresca, y la gestión segura de relaves. Por ejemplo, operaciones como Sierra Gorda en Chile reportan el uso de 100% de energía verde en sus procesos y cero consumo de agua continental, alineándose con estándares ambientales elevados redimin.cl. Todo esto refuerza a Chile como un actor clave para garantizar un suministro de molibdeno confiable y acorde a criterios ESG, algo cada vez más valorado por los clientes internacionales.

En conjunto, China, Perú y Chile conforman el núcleo de la oferta global de molibdeno. Su relevancia va más allá de liderar en producción: estos países determinan en gran medida cómo evolucionará la cadena de suministro de este metal crítico. Sus políticas mineras, inversiones y enfoques de sostenibilidad impactarán directamente la disponibilidad de molibdeno para el resto del mundo. Por ejemplo, decisiones de China sobre exportaciones o mejoras ambientales pueden influir en precios internacionales; del mismo modo, la capacidad de Perú y Chile para ampliar producción respetando el medio ambiente y las comunidades será crucial para equilibrar el mercado. No hay sustitutos fáciles para el molibdeno en sus principales usos pubs.usgs.gov, por lo que la industria global necesita que estos países mantengan un flujo estable. En definitiva, el éxito de la transición energética y muchas industrias de punta está entrelazado con la estabilidad de la producción en China y Latinoamérica. La colaboración internacional (en transferencia tecnológica, inversiones responsables, acuerdos comerciales) jugará un rol importante para apoyar a estas naciones en seguir siendo garantes de la seguridad de suministro a largo plazo.

América Latina y la sostenibilidad de la cadena de suministro molibdénica

El protagonismo de Perú y Chile en el mercado del molibdeno destaca el rol vital de América Latina en la provisión de minerales clave para la transición energética. No solo cobre y litio provienen en gran medida de esta región; también el molibdeno es un recurso en el que Latinoamérica sobresale. Se estima que el continente americano (en especial la franja andina) alberga una porción significativa de las reservas mundiales de molibdeno, y que cerca del 40% podrían encontrarse en América Latina y el Caribe olade.org. En 2024, alrededor del 36% de la producción global de molibdeno se originó en Latinoamérica (sumando Perú, Chile, México y pequeñas contribuciones de otros países), y esta cuota podría crecer si nuevos proyectos se desarrollan. Esto representa una oportunidad enorme para la región: ser proveedora de un insumo crítico en la economía global descarbonizada, suministrando a fabricantes de acero, aerogeneradores, vehículos eléctricos y otros, los materiales que necesitan.

Sin embargo, junto con la oportunidad viene la responsabilidad de asegurar que esa cadena de suministro sea sostenible en todas sus dimensiones. La sostenibilidad aquí tiene varios aspectos:

  • Medioambiental: La minería de molibdeno (generalmente ligada a la del cobre) debe minimizar su impacto ecológico. Esto implica gestionar adecuadamente los relaves y residuos, controlar emisiones y proteger las aguas y biodiversidad locales. Hay ejemplos positivos en la región: en Chile, empresas como Minera Valle Central han implementado un modelo de economía circular recuperando molibdeno y cobre de relaves históricos, convirtiendo pasivos ambientales en productos útilesportalminero.comportalminero.com. Este tipo de iniciativa reduce la necesidad de extraer mineral virgen y remedia pasivos mineros acumulados. Asimismo, muchas operaciones en Chile y Perú están incorporando energías renovables (solar, eólica) para abastecer sus faenas, reduciendo la huella de carbono de cada tonelada de molibdeno producida. Otro avance es el uso de agua de mar desalinizada en vez de agua dulce de ríos o acuíferos, algo ya adoptado por varias minas costeras en Chile para cuidar recursos hídricos redimin.cl. Todos estos esfuerzos ambientales apuntan a que el molibdeno latinoamericano llegue al mercado con la menor “mochila” de emisiones e impactos posible, alineado con la filosofía de las tecnologías limpias que permite.

  • Social: La extracción de minerales críticos debe llevar beneficios tangibles a las comunidades locales y respetar los derechos de los trabajadores. En América Latina, la industria minera es a menudo una gran empleadora y fuente de desarrollo regional. Asegurar cadenas de suministro justas implica mejorar condiciones laborales, invertir en el bienestar de las comunidades mineras e incluir prácticas de consulta y participación ciudadana en los proyectos. Tanto Perú como Chile han avanzado en estándares de responsabilidad social empresarial en minería, con empresas implementando programas comunitarios, desarrollo de proveedores locales y transparencia en sus operaciones portalminero.com. Un caso destacado es el programa de trainees comunitarios en Chile, donde empresas capacitan y contratan mano de obra local en las zonas cercanas a las minas redimin.cl, integrando así a la comunidad en los beneficios de la actividad. Estas iniciativas contribuyen a la licencia social para operar, reduciendo conflictos y asegurando la continuidad a largo plazo de la producción molibdénica.

  • Económica y de gobernanza: La sostenibilidad también abarca la capacidad de los países latinoamericanos de gestionar inteligentemente sus recursos naturales. Esto incluye diversificar economías locales más allá de la minería, invertir las rentas mineras en infraestructura, educación y salud, y establecer marcos regulatorios claros y estables. Perú y Chile han capitalizado por años sus industrias mineras, pero enfrentan el desafío de seguir innovando y agregando valor. Una vía es fomentar polos industriales alrededor del molibdeno –por ejemplo, plantas de procesamiento metalúrgico (como Molymet en Chile) que produzcan insumos de mayor valor agregado en lugar de solo concentrados. Otra vía es impulsar investigación e innovación en usos del molibdeno (aliándose con centros académicos) para estar al frente de nuevas aplicaciones en tecnologías limpias. Por último, la colaboración regional puede ser beneficiosa: intercambiar buenas prácticas de regulación, estándares ambientales comunes e incluso coordinar inversiones podría potenciar la posición de Latinoamérica en la cadena global de los denominados minerales de la transición energética blogs.iadb.orgblogs.iadb.org.

Un factor adicional para reforzar la cadena de suministro de molibdeno es el reciclaje. A nivel mundial, una porción nada despreciable del consumo de molibdeno proviene de material reciclado: el molibdeno presente en chatarras de acero inoxidable, superaleaciones o catalizadores gastados puede recuperarse al fundir y reusar estos materiales pubs.usgs.gov. De hecho, se estima que hasta un 30% del suministro “efectivo” de molibdeno podría provenir del reciclaje de acero y otros productos pubs.usgs.gov. Potenciar las tasas de reciclaje globalmente reducirá la presión sobre las minas y hará la cadena más resiliente. En esta línea, países consumidores están promoviendo la economía circular de los metales, lo que a largo plazo complementará la producción primaria de regiones como Latinoamérica.

América Latina, con sus ricos yacimientos de molibdeno, se encuentra en una posición privilegiada pero desafiante: la de proveer un recurso crítico para salvar la brecha hacia la energía limpia, haciéndolo de manera responsable. Si la región logra duplicar su producción de forma sostenible (aprovechando nuevas reservas en, por ejemplo, México o quizás futuros desarrollos en países como Argentina, Colombia o Ecuador) y al mismo tiempo liderar en prácticas ambientales y sociales, no solo asegurará mercados para su molibdeno sino que podrá negociar mejores condiciones en las cadenas de valor globales (por ejemplo, atrayendo industrias de aleación o fabricación local). En un mundo cada vez más consciente del origen de los materiales, el “molibdeno latino” sostenible podría convertirse en un sello de calidad apreciado por las industrias de alta tecnología.

Conclusión

El panorama de la producción mundial de molibdeno en 2024 nos muestra un metal estratégico en ascenso, íntimamente ligado a la transformación energética y tecnológica de nuestra era. Desde aceros especiales en turbinas eólicas hasta catalizadores para hidrógeno verde, el molibdeno es un facilitador oculto de la innovación limpia. Su cadena de suministro, concentrada en países como China, Perú y Chile, representa tanto una fortaleza (por la abundancia geológica) como un desafío (por la necesidad de sostenibilidad y diversificación). En última instancia, asegurar un abastecimiento fiable y responsable de molibdeno será tan importante como desarrollar las propias tecnologías de energía limpia.

La historia del molibdeno es la de un “pilar silencioso”: durante décadas reforzó las bases de la industria pesada, y ahora sostiene las estructuras de la economía verde. Un blog de LinkedIn difícilmente haga justicia completa a su importancia, pero es claro que profesionales de energía, minería e innovación industrial tienen en el molibdeno un aliado imprescindible. Mirando al futuro, invertir en conocimiento, cuidado ambiental y cooperación internacional en torno a este metal garantizará que el molibdeno siga forjando, con firmeza y resiliencia, el camino hacia un futuro energético sostenible miningvisuals.com.

Fuentes consultadas: U.S. Geological Survey (USGS) – Mineral Commodity Summaries 2024/2025; MiningVisuals – “Molybdenum Production 2024” & “Molybdenum’s Rising Importance”; Data Bridge Market Research; Opportimes; Portafolio/miPutumayo (Colombia); International Molybdenum Association; entre otros.


 
 
 

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