Gigantes energéticos: ¿Quién consume más fósiles en 2023?
- Andrés Irarrázaval Domínguez
- 1 jul 2025
- 4 Min. de lectura
El gráfico revela una realidad contundente: China y Estados Unidos concentran aproximadamente el 47 % del consumo mundial de combustibles fósiles energynow.com. Detrás de ellos aparecen la India (35 EJ) y Rusia (≈27 EJ) como potencias emergentes. China no solo lidera en volumen, sino que es también el mayor consumidor de carbón: ¡alcanza un récord equivalente al 56 % de la demanda global de este combustible! energynow.com. En su matriz energética, más de la mitad proviene de carbón, complementado con petróleo y gas; en cambio, EE. UU. (segundo lugar) mezcla de forma creciente petróleo y gas natural —aunque mantiene un 80 % de la energía primaria de origen fósil, según el EI energycentral.com—, mientras que India crece rápidamente con una combinación dominada por el carbón (que en 2023 superó por primera vez al consumo conjunto de Europa y América del Norte energynow.com). En resumen, los “grandes” del ranking manejan matrices abrumadoramente fósiles: alrededor del 80 % del suministro energético global sigue siendo de orígenes no renovables energycentral.com.
Sostenibilidad y urgencia de la transición
La foto global pinta un contraste inquietante. A pesar del récord de despliegue de renovables, los combustibles fósiles mantuvieron en 2023 una cuota dominante del 81,5 % del consumo mundial energycentral.com. El consumo total creció un 2 % ese año energycentral.com, impulsado por la recuperación económica y fenómenos cíclicos (en China la escasez hidroeléctrica elevó la demanda térmica iea.org). Las emisiones de CO₂ batiendo máximos (“cruzaron los 40 Gt en 2023” energycentral.com) subrayan que la transición energética avanza demasiado lentamente. El camino a la sostenibilidad es urgente. El informe del IPCC y las conferencias climáticas mundiales han advertido con claridad que, para sostener el límite de +1,5 °C, las emisiones globales deben caer un 43 % antes de 2030 (frente a 2019) unfccc.int. Esta meta exige triplicar la capacidad renovable y duplicar la eficiencia energética en los próximos seis años unfccc.int. En COP28 (Dubái 2023) por fin se declaró el inicio del “fin de la era fósil”: acuerdos para reducir el carbón y eliminar gradualmente subsidios ineficientes, “con los países desarrollados tomando la delantera” en una transición justa unfccc.int. Pero el tiempo apremia. El crecimiento de las renovables, aunque récord (capacidad +15,1 % en 2024 weforum.org), aún queda por debajo de lo necesario; la propia IRENA advierte que para 2030 la expansión anual debería ser +16,6 % cada año weforum.org.
El rol de liderazgo en la descarbonización
En este escenario, los mayores consumidores tienen una responsabilidad decisiva. China, EE. UU. e India, al acaparar casi la mitad de la energía fósil, dominan también la huella de carbono global energynow.com. Desde la perspectiva climática y ética, se espera que estos gigantes lideren con el ejemplo. Muchos analistas destacan que las economías avanzadas ya gozan de bajas intensidades energéticas y emisiones por persona más reducidas, y por ello “deben seguir a la vanguardia” en reducir su dependencia de petróleo, gas y carbón unfccc.int. Por ejemplo, EE. UU. aprovechó su Ley de Reducción de la Inflación (IRA) para inyectar cientos de miles de millones en energías limpias, acelerando el cambio de matriz markets.businessinsider.com. Europa también redujo sus emisiones (–6,6 % en 2023) gracias a la creciente cuota renovable y la eficiencia energética energycentral.com. Incluso China, a pesar del aumento de emisiones por su frenética actividad económica (+5,2 % de CO₂ en 2023 iea.org), se ha convertido en líder mundial en renovables: aportó el 60 % de las nuevas instalaciones de solar y eólica del planeta en 2023, de modo que esas fuentes ya cubren el 15 % de su generación eléctrica iea.org.
Sin embargo, aún quedan dudas. Rusia y otros consumidores fósiles tradicionales apenas han planteado transformaciones estructurales profundas. En la práctica, la “transición” global está siendo desigual. Las grandes economías exportadoras de combustibles y las industrias intensivas (cemento, acero, petroquímica) siguen impulsando la demanda de carbón y gas, mientras que las renovables crecen mucho más rápido en ciertas regiones (Asia lidera más de dos tercios del aumento de capacidad en 2024, impulsada por China weforum.org). Este contraste genera una tensión moral: el mismo mapa que muestra altos consumos nacionales nos recuerda que solo un esfuerzo conjunto puede equilibrar el sistema.
Tendencias emergentes en la reducción de la dependencia fósil
A pesar del predomino fósil, la tendencia apunta a un inminente punto de inflexión. El IEA estima que la demanda global de petróleo, gas y carbón podría alcanzar su pico en este decenio markets.businessinsider.com. Más aún, se observan señales de desacople en algunas regiones: las emisiones en EE. UU. cayeron 2,7 % en 2023, y en la UE –con políticas verdes ambiciosas– bajaron 6,6 % energycentral.com. En contraste, Asia Pacífico (China, India y otros) sigue aumentando (+4,9 % de emisiones) por su fuerte crecimiento económico energycentral.comiea.org. De hecho, la India está despegando: su demanda creció un 7 % impulsada por el desarrollo industrial (aunque su per cápita de CO₂ sigue solo en 2 toneladas, muy por debajo del promedio mundial) iea.org.
En el frente tecnológico, la carrera renovable está en marcha. Paneles solares, parques eólicos, redes inteligentes y almacenamiento están reemplazando gradualmente a las viejas plantas térmicas. En 2024 se agregaron casi 600 GW nuevos de capacidad limpia weforum.org, y países como China, India y Corea lideraron el despliegue solar masivo weforum.org weforum.org. Organismos como el IRENA advierten que mantener este ritmo es vital para acercarse a las metas climáticas weforum.org.
En resumen, la radiografía energética mundial de 2023 subraya tanto nuestra pesada huella fósil como un despertar progresivo: los mayores consumidores ya no pueden ignorar el llamado. Hay brotes verdes (inversiones limpias, caída de emisiones en algunos países ricos, promesas diplomáticas), pero la urgencia es máxima. El mensaje es claro: para que la transición sea real y justa, los líderes energéticos deben encabezar el cambio con acciones concretas y ambiciosas. El año 2023 podría recordarse como aquel en que el planeta superó récords de carbón y petróleo, pero tal vez también el instante en que se sentaron las bases para “el final del principio” de los combustibles fósiles unfccc.intmarkets.businessinsider.com.
Fuentes: Revisiones estadísticas oficiales y reportes de la Energy Institute, la IEA y la ONU, reflejados en medios como Visual Capitalist y Business Insider energynow.comenergycentral.comiea.orgunfccc.int. Estos datos corroboran las cifras más relevantes aquí citadas.
Figura: Consumo de carbón (negro), gas natural (marrón) y petróleo (gris) en 2023 por país, en exajulios (1 EJ = 174 millones de barriles de petróleo equivalente). China (140 EJ) y EE. UU. (76 EJ) acaparan casi la mitad del total mundialenergynow.com. Fuente: Energy Institute/Visual Capitalist.



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